LAS 5 ERRES IMPLICADAS EN EL CIUDADO DEL MEDIOAMBIENTE
Es imposible negar que han sido nuestras propias acciones las que más han afectado de manera negativa a la salud del planeta, llevándolo a un punto crítico. A causa de esto, con el paso del tiempo y gracias a la concienciación social, han aparecido una serie de cambios en nuestros hábitos que se van instaurando en el día a día con la finalidad de cuidar del ecosistema.
Por este motivo, hace un tiempo, surgió la conocida regla de 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) que ha transitado a las 5 erres. Una evolución motivada por la necesidad de una implicación activa a la hora de gestionar los residuos y recursos de un modo sostenible.
Y por eso, desde Recumadrid, os queremos explicar cuales son:
Reduce: Puede que sea el punto más importante. Consiste en añadir a tu rutina actividades ecológicas que te permitan cuidar del planeta gracias al ahorro de recursos, disminuyendo los residuos que se generan a través de pequeños actos que instaurados en nuestra vida diaria.
Ejemplo: cambia la botella de plástico por una reutilizable o evita encender lámparas en estancias iluminadas por luz natural.

Reutiliza: la necesidad aprendida de tener que adquirir nuevos objetos continuamente, hace que se nos olvide que todos los productos que poseemos pueden tener una segunda vida. Este cambio de visión repercute positivamente en el ahorro de residuos, además de en nuestro bolsillo, y donde juega un papel fundamental la calidad.
Ejemplo: crear una conjunto de muebles gracias a palets.
Repara: la costumbre nos ha metido la idea en la cabeza que cuando algo se rompe, lo normal es desecharlo y sustituirlo por algo nuevo. Pero, la realidad es que, mucho de los objetos rotos pueden repararse, alargando su vida útil.
Ejemplo: arregla una cremallera rota o cambia la batería del móvil en lugar de comprar una nuevo.
Rechaza: consiste en evitar la compra de todo aquello que sea perjudicial para el medioambiente o en decir no a la adquisición de aquello que, realmente, no necesitas. Es un modo de optar por alternativas más sostenibles.
Ejemplo: evita el uso de bolsas de plástico o comprar una nueva prenda cuando tienes de sobra.
Recicla: cuando la vida útil de un producto ha llegado a su fin, es imprescindible que este se deseche de forma correcta. Por ello hay que separar los residuos para asegurar la recuperación de la materia prima o sus componentes y poder transformarlos en algo nuevo.
Ejemplo: los plásticos en el cubo amarillo.
Esta en nuestra mano ser parte del cambio.