| |

EL COSTE OCULTO DE LA ULTRA FAST-FASHION

El auge de la moda rápida es una realidad. Una realidad que llama al sobreconsumo y a la creación de residuos textiles que, en muchas ocasiones, llegan a los contenedores sin haber sido estrenados si quiera. Y, es que, según un estudio realizado por American Apparel y Footwear Associations en Estados Unidos, un consumidor promedio adquiere 68 prendas y 8 pares de zapatos anualmente, cuya uso medio no pasa de 3 meses.

Unos datos que nos muestran que la «Ultra Fast Fashion» ha destronado a la «Fast Fashion«. Siendo una modelo de consumo de casi usar y tirar, donde la ropa se diseña, fabrica, distribuye y pone a la venta en menos de 15 días. Todo ello, en lotes masivos marcador por el cambio de tendencias, con un bajo coste de creación y confeccionado con materiales cada vez más deficientes.

¿CÓMO PODEMOS EVITAR CAER EN LA UFF?

  • Utiliza tu ropa con más frecuencia: aunque optamos por ponernos casi siempre lo mismo (algo que esta genial), es importante revisar el armario. Seguro que hay ropa, que ni recordabas que tenías, esperando una oportunidad de salir de ese rincón olvidado. Aprovecha y combínalo con esa prenda que usas más a menudo para darle un toque más fresco a tu look, sin la necesidad de adquirir un nuevo producto.
  • Tu ropa es tu identidad: no caigas en modas que no van contigo. Cambiar nunca esta mal, siempre que sea de un modo consciente. No te dejes llevar por todas las nuevas tendencias con las que nos bombardean día tras día.
  • Elige marcas éticas: el problema de la Ultra Fast Fashion, no es solo el número de prendas que crean. Comienza con los materiales utilizados, la baja calidad de las prendas, las condiciones laborales y su impacto medioambietal.
  • Recuerda, puedes donar lo que no quieres: desprenderte de aquellas prendas que ya no usas no tienen porque suponer la creación de nuevos residuos. Siempre puedes donarlo, participando así en la economía circular y alargando su vida útil.
  • Compra online consciente: solemos caer en la trampa de que comprar varias tallas no suponen un problema, porque luego devolvemos y generamos menos residuos. Pero esos envíos, muchas veces urgentes, conllevan una huella de carbono importante, que se puede evitar.


Publicaciones Similares